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Arries Merrit: “Siento un gran respeto por la escuela cubana de vallas”
Por Javier Clavelo/Tomado de JIT
El estadounidense Aries Merrit vivió un cuento de hadas en 2012: con una ostensible mejoría pasó a ser el nuevo rey de los 110 metros con vallas gracias a su oro olímpico en Londres y el récord mundial de 12.80 segundos.
Con ocho carreras por debajo de los 13 segundos (dos más con viento a favor superior a lo permisible), Merritt recuperó el liderazgo de las vallas altas para su país, que no ganaba el título olímpico desde 1996 ni poseía el tope universal desde 1989.
Las lecciones de la retirada de Dayron Robles (Parte II)
Por José Ramón Fabelo Corzo*/ Especial para DeporCuba
Hace justo un año, cuando recién comenzaba su preparación hacia Londres y era una de las principales esperanzas de medalla del país, Dayron se quejaba de la falta de atención y de condiciones mínimas para su labor preparatoria. Recuerdo que mencionaba, en particular, la falta de recuperantes imprescindibles para jornadas de fuerte desgaste físico. Si ello tuvo o no que ver con sus lesiones posteriores, es difícil saberlo. Tal vez no, pero lo cierto es que aquel señalamiento crítico, inusualmente aparecido en el periódico Granma y reproducido por otros medios, no tuvo seguimiento informativo ni promovió investigaciones periodísticas. Ninguna al menos que se haya publicado. No apareció la autocrítica esperada por parte de la Federación Cubana de Atletismo (FCA) o del INDER.
Las lecciones de la retirada de Dayron Robles (Parte I)
Por José Ramón Fabelo Corzo*/ Especial para DeporCuba
Nota Editorial: Amigos de DeporCuba, el texto que reproducimos a continuación ha salido de la pluma del profesor José Ramón Fabelo Corzo, quien dolido como cubano y amante del deporte, ante las declaraciones sobre la retirada de Dayron Robles ha querido compartir, desde DeporCuba (un espacio que sigue fielmente) un análisis y varias reflexiones sobre el asunto.
“Jubilado, pero nunca alejado de las vallas”
HAROLD IGLESIAS MANRESA/ Granma
Tiene un ritual matutino, hace ejercicios para mantener la forma física y establecer una relación con el trabajo mental. No deja de dar consejos de sobrada sapiencia a cuanto atleta novel o consagrado, e incluso técnico, se le acerca. Tiene como filosofía que ni los entrenadores ni los deportistas deben estar nunca satisfechos con los resultados: “siempre deben mantener esa sed de triunfo y ganas de trabajar, conformarse mata el deseo”.
Quizás muchos no lo identifiquen, pero se trata de Santiago Antúnez, sobre quien reposa el prestigio de la escuela cubana de vallas y, a pesar de haberse acogido a la jubilación por estos días, confesó que nunca se alejará de la modalidad con obstáculos, a la cual le ha dedicado gran parte de su vida y una exitosa trayectoria de más de 30 años como mentor.
Cosas, Dayron y casos
Son las cosas de la vida, o del deporte…ya ni sé. El caso es que, en un rostro contrariado y dos o tres frases que sugerían la ausencia de una explicación coherente para con lo acaecido en pista, se resume el último recuerdo que guarda Cuba sobre su Dayron Robles.
La final olímpica de Londres fue otra raya sumada a la lista de pasajes negros que han acompañado la –laureada, aunque intermitente- carrera del joven vallista cubano. Y es que sí de suerte se trata, el guantanamero trasciende como un completo huérfano ante los llamados “breaks” del destino ya que rara vez se han inclinado a su favor.



