Cristiano

Hoy no me dormí en el viaje de regreso. Cosa rara, cuando te levantas a las cinco de la mañana todos los días y pasas toda tu jornada laboral frente a una computadora. Más rara aún, siendo viernes.

Hice el esfuerzo y me peleé con Morfeo porque quería ver las reacciones de La Habana tras el partido entre Portugal y España en el Mundial.

En cada esquina se hablaba de fútbol. Se criticaba a Portugal, que merecían perder. También se alababa a Isco y se satanizaba a De Gea. Messi tampoco podía faltar. Mañana – decían- tiene que meterle tres o cuatro a Islandia. Sigue leyendo

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